La gastroenteritis en perros es una inflamación del estómago y los intestinos que puede causar vómitos, diarrea, dolor abdominal, letargo y deshidratación. Las causas comunes incluyen infecciones, cambios en la dieta, parásitos y toxinas. El tratamiento depende de la causa subyacente y puede incluir fluidoterapia y medicamentos recetados por el veterinario. La diarrea con sangre, los vómitos repetidos, la debilidad severa o la incapacidad para retener agua requieren atención veterinaria urgente.
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La gastroenteritis en perros es una afección común y repentina donde el estómago y los intestinos se inflaman, causando síntomas como vómitos y diarrea. Sin un tratamiento rápido, puede ocurrir una grave deshidratación. Entender las causas y detectar los primeros signos permite actuar rápidamente para cuidar a nuestras mascotas.
Tabla de contenido
1. Comprender la gastroenteritis en perros
¿Qué es la gastroenteritis?
La gastroenteritis se refiere a la inflamación del tracto gastrointestinal, que incluye el estómago y el intestino delgado. Puede ser causada por varios factores, como infecciones, cambios en la dieta, medicamentos y condiciones de salud subyacentes. Los síntomas más comunes de gastroenteritis en perros incluyen vómitos, diarrea, dolor abdominal y letargo. Es esencial identificar y abordar la causa subyacente de la gastroenteritis para brindar el tratamiento adecuado y prevenir complicaciones.
Tipos de gastroenteritis en perros
La gastroenteritis puede manifestarse de diferentes formas, incluida diarrea sola, diarrea con vómitos o vómitos solo (denominada gastritis si la inflamación se limita al estómago). Además, la gastroenteritis se puede clasificar en aguda o crónica, según la duración y la gravedad de los síntomas. La gastroenteritis aguda generalmente se resuelve por sí sola o con tratamiento, mientras que la gastroenteritis crónica persiste durante un período prolongado y requiere un tratamiento continuo.
Síndrome de diarrea hemorrágica aguda (AHDS) / Gastroenteritis hemorrágica (HGE)
El síndrome de diarrea hemorrágica aguda (AHDS), también conocido como gastroenteritis hemorrágica (HGE), es una forma de gastroenteritis grave y potencialmente mortal en perros. Esta afección se caracteriza por diarrea con sangre, vómitos y deshidratación de aparición repentina. Los perros con AHDS requieren atención veterinaria inmediata y cuidados intensivos para prevenir complicaciones y mejorar sus posibilidades de supervivencia. Si sospecha que su perro tiene AHDS, es fundamental que busque atención veterinaria sin demora.
2. Causas de la gastroenteritis en perros
Causas comunes de la gastroenteritis
La gastroenteritis en perros puede tener varias causas e identificar el factor subyacente es esencial para un tratamiento eficaz. Algunas de las causas comunes incluyen:
- Infecciones: Las infecciones bacterianas, virales, fúngicas o parasitarias pueden desencadenar gastroenteritis en perros. Los culpables comunes incluyen Salmonella, Campylobacter, parvovirus y Giardia.
- Cambios en la dieta: los cambios bruscos en la dieta, el consumo de alimentos en mal estado o contaminados, o la ingestión de artículos no alimentarios pueden irritar el tracto gastrointestinal y provocar gastroenteritis.
- Medicamentos y toxinas: Ciertos medicamentos, como los antiinflamatorios no esteroides (AINE) o toxinas como los agentes de limpieza domésticos, pueden causar inflamación y malestar gastrointestinal.
- Alergias y sensibilidades alimentarias: algunos perros pueden desarrollar gastroenteritis debido a alergias o sensibilidades a ciertos ingredientes de sus alimentos. Los alérgenos comunes incluyen cereales, carne de res, pollo o productos lácteos.
- Trastornos gastrointestinales: las afecciones gastrointestinales subyacentes, como la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), la pancreatitis u obstrucciones intestinales, pueden contribuir al desarrollo de gastroenteritis.
Cuestiones subyacentes y factores contribuyentes
Además de las causas comunes mencionadas anteriormente, varios problemas subyacentes y factores contribuyentes pueden aumentar la susceptibilidad de un perro a la gastroenteritis. Éstas incluyen:
- Sistema inmunológico debilitado: los perros con sistemas inmunológicos comprometidos, como aquellos con problemas de salud preexistentes o que se someten a tratamientos inmunosupresores, son más propensos a sufrir gastroenteritis.
- Estrés y ansiedad: el estrés emocional, la ansiedad o los cambios en el entorno del perro pueden alterar su sistema digestivo y desencadenar una inflamación gastrointestinal.
- Predisposición de raza: Ciertas razas de perros, como el Boxer, el Pastor Alemán y el Cavalier King Charles Spaniel, pueden ser más susceptibles a la gastroenteritis que otras.
- Edad y estado de salud: los cachorros, los perros mayores y los perros con problemas de salud subyacentes son más vulnerables a la gastroenteritis debido a su sistema inmunológico más débil y su menor capacidad para manejar los trastornos gastrointestinales.
Comprender las causas subyacentes y los factores de riesgo asociados con la gastroenteritis en perros es crucial para un diagnóstico y tratamiento eficaces.
3. Reconocer los síntomas de la gastroenteritis
Signos y síntomas de gastroenteritis
La gastroenteritis en perros se caracteriza por una variedad de síntomas que pueden variar en gravedad y duración. Los signos más comunes de gastroenteritis incluyen:
- Vómitos: los perros con gastroenteritis suelen experimentar episodios de vómitos. El vómito puede contener bilis y puede ocurrir después de comer o beber.
- Diarrea: la gastroenteritis generalmente provoca diarrea, que puede variar desde heces blandas hasta heces acuosas. En algunos casos, la diarrea puede tener una apariencia sanguinolenta o mucosa.
- Dolor abdominal: los perros con gastroenteritis pueden presentar signos de malestar abdominal, como sensibilidad al tocarlos o resistencia al manipular el área del estómago.
- Letargo y reducción del apetito: la gastroenteritis puede hacer que los perros se vuelvan letárgicos, menos activos y pierdan el apetito. Pueden parecer cansados, retraídos o tener menos interés en la comida.
- Deshidratación: los vómitos y la diarrea prolongados pueden provocar deshidratación en los perros. Los signos de deshidratación incluyen encías secas, ojos hundidos, letargo y elasticidad reducida de la piel.
Cuándo buscar atención veterinaria
Es esencial controlar el estado de su perro y buscar atención veterinaria si nota algún síntoma preocupante o una disminución repentina en su bienestar general. Algunas situaciones que requieren atención veterinaria inmediata incluyen:
- Vómitos y diarrea persistentes o intensos.
- Presencia de sangre en el vómito o las heces.
- Letargo, debilidad o colapso.
- Signos de dolor o malestar abdominal.
- Deshidratación o incapacidad para retener líquidos.
- Condiciones de salud preexistentes o sistema inmunológico comprometido.
La atención veterinaria inmediata puede ayudar a diagnosticar la causa subyacente de la gastroenteritis y brindar el tratamiento adecuado para aliviar los síntomas de su perro y prevenir complicaciones.
4. Diagnóstico de gastroenteritis en perros

Evaluación veterinaria y examen físico.
Cuando lleve a su perro al veterinario por sospecha de gastroenteritis, este comenzará por realizar un examen físico exhaustivo y recopilar un historial médico detallado. Su veterinario le hará preguntas sobre la dieta de su perro, cambios dietéticos recientes, exposición a posibles toxinas y cualquier condición de salud preexistente. Esta información ayudará a guiar el proceso de diagnóstico y determinar las pruebas apropiadas que se realizarán.
Durante el examen físico, su veterinario evaluará el estado general de su perro, buscará signos de deshidratación, palpará el abdomen en busca de sensibilidad o anomalías y registrará los signos vitales como temperatura, frecuencia cardíaca y frecuencia respiratoria. Estos hallazgos proporcionarán pistas importantes sobre las posibles causas y la gravedad de la gastroenteritis.
Pruebas de diagnóstico para gastroenteritis
Para confirmar el diagnóstico de gastroenteritis e identificar la causa subyacente, su veterinario puede recomendar varias pruebas de diagnóstico. Estas pruebas pueden incluir:
- Análisis fecal: un examen microscópico de las heces de su perro puede ayudar a detectar la presencia de parásitos, bacterias u otros agentes infecciosos.
- Análisis de sangre: un hemograma completo (CBC) y un panel de química sérica pueden proporcionar información sobre la salud general de su perro, su estado de hidratación y detectar cualquier anomalía que pueda contribuir a la gastroenteritis.
- Análisis de orina: un análisis de orina puede ayudar a descartar infecciones del tracto urinario u otras anomalías urinarias que puedan estar asociadas con los síntomas gastrointestinales.
- Imágenes abdominales: se pueden recomendar radiografías o ecografías para evaluar el tracto gastrointestinal en busca de signos de obstrucción, masas anormales u otras anomalías estructurales.
- Prueba dietética: en algunos casos, su veterinario puede sugerir una prueba dietética para evaluar si las alergias o sensibilidades alimentarias están contribuyendo a la gastroenteritis de su perro. Esto implica alimentar con una dieta hipoalergénica o con proteínas novedosas durante un período específico y monitorear cualquier mejora en los síntomas.
Las pruebas de diagnóstico específicas recomendadas dependerán de la presentación clínica de su perro, su historial médico y la evaluación de la situación por parte del veterinario. Estas pruebas ayudarán a guiar las decisiones de tratamiento y garantizarán un manejo adecuado de la condición de su perro.
Diferenciar el AHDS de otras causas
En los casos en que hay diarrea con sangre, es fundamental diferenciar el síndrome de diarrea hemorrágica aguda (SHA) de otras posibles causas de gastroenteritis. El AHDS es una afección grave y potencialmente mortal que requiere atención médica inmediata. Su veterinario evaluará cuidadosamente los síntomas de su perro, realizará pruebas de diagnóstico y considerará la posibilidad de AHDS si se han descartado otras causas. El diagnóstico y la intervención oportunos son esenciales para mejorar el pronóstico de los perros con AHDS.
5. Opciones de tratamiento para la gastroenteritis
Tratamiento de la gastroenteritis aguda
El enfoque de tratamiento para la gastroenteritis aguda en perros tiene como objetivo aliviar los síntomas, restaurar la hidratación y el equilibrio electrolítico y abordar la causa subyacente. Las opciones de tratamiento pueden incluir:
- Terapia de fluidos: para combatir la deshidratación, los perros con gastroenteritis aguda pueden requerir fluidoterapia, que puede administrarse por vía oral, subcutánea (debajo de la piel) o intravenosa (IV) según la gravedad de la deshidratación.
- Medicamentos: Su veterinario puede recetarle medicamentos para controlar los vómitos, reducir la inflamación y aliviar los síntomas gastrointestinales. Estos pueden incluir antieméticos (medicamentos contra los vómitos), medicamentos antidiarreicos y protectores gastrointestinales.
- Manejo de la alimentación: Su veterinario le recomendará un plan de alimentación adecuado según la condición de su perro. No le restrinja la comida ni el agua sin consultar con su veterinario, especialmente si su perro es joven, débil o está deshidratado. Posteriormente, se le puede indicar una reintroducción gradual de una dieta altamente digestible, baja en grasas y fibra.
- Antibióticos: si se sospecha o confirma una infección bacteriana, su veterinario puede recetarle antibióticos para ayudar a combatir la infección y reducir la inflamación.
Manejo de la gastroenteritis crónica
La gastroenteritis crónica requiere un tratamiento continuo para controlar los síntomas, prevenir los brotes y mejorar la calidad de vida de su perro. Las opciones de tratamiento para la gastroenteritis crónica pueden incluir:
- Modificación de la dieta: su veterinario puede recomendar una dieta especializada adaptada a las necesidades dietéticas específicas de su perro. Esto puede implicar una dieta hipoalergénica para abordar las alergias alimentarias o una dieta con mayor digestibilidad para apoyar la salud gastrointestinal.
- Medicamentos: la gastroenteritis crónica puede requerir medicamentos a largo plazo para controlar los síntomas y la inflamación. Estos pueden incluir medicamentos inmunosupresores, medicamentos antiinflamatorios o medicamentos que regulan las deposiciones.
- Probióticos y enzimas digestivas: Estos suplementos pueden favorecer la salud digestiva en algunos perros, dependiendo de la causa subyacente, pero no son eficaces en todos los casos de gastroenteritis crónica.
- Monitoreo regular: los perros con gastroenteritis crónica pueden requerir chequeos regulares y un seguimiento de sus síntomas, peso y salud general para garantizar la efectividad del plan de tratamiento y realizar los ajustes necesarios.
Abordar el AHDS como una emergencia médica
El síndrome de diarrea hemorrágica aguda (AHDS) requiere intervención veterinaria y hospitalización inmediata. El tratamiento para el AHDS puede incluir:
- Líquidos intravenosos: los perros con AHDS a menudo requieren una terapia de líquidos agresiva para corregir la deshidratación y los desequilibrios electrolíticos.
- Transfusiones de sangre: en casos graves de AHDS, pueden ser necesarias transfusiones de sangre para reemplazar la sangre perdida y mejorar el estado general del perro.
- Medicamentos: los perros con AHDS pueden recibir medicamentos para controlar los vómitos, reducir la inflamación y brindar cuidados de apoyo.
- Vigilancia intensiva: los perros con AHDS requieren una estrecha vigilancia de sus signos vitales, equilibrio de líquidos y respuesta al tratamiento. Esto puede implicar análisis de sangre frecuentes y evaluaciones continuas para garantizar el mejor resultado posible.
La atención veterinaria inmediata es crucial para aumentar las posibilidades de supervivencia de los perros con AHDS. Si sospecha que su perro tiene AHDS, comuníquese con su veterinario de inmediato o busque atención veterinaria de emergencia.
6. Recuperación y Manejo de la Gastroenteritis

Atención domiciliaria para casos leves
Para los perros con casos leves de gastroenteritis que no requieren hospitalización, existen varias medidas de cuidados en el hogar que puede tomar para apoyar su recuperación:
- Siga las recomendaciones de su veterinario en cuanto a dieta y alimentación. Ofrezca comidas pequeñas y frecuentes de una dieta altamente digerible, baja en grasas y fibra. Evite alimentar a su perro con restos de comida o alimentos que puedan irritar aún más su tracto gastrointestinal.
- Asegúrese de que su perro tenga acceso a agua limpia y fresca en todo momento para evitar la deshidratación. Si su perro no puede retener agua, consulte a su veterinario para conocer opciones alternativas de hidratación.
- Vigile de cerca los síntomas de su perro y observe cualquier cambio en su comportamiento o condición. Comuníquese con su veterinario si nota algún empeoramiento de los síntomas o si la condición de su perro no mejora dentro del plazo esperado.
- Crea un ambiente tranquilo y libre de estrés para tu perro. Minimice la exposición a posibles factores estresantes y proporcione una zona de descanso cómoda donde puedan relajarse y recuperarse.
- Siga las instrucciones de su veterinario con respecto a la administración de medicamentos. Administre los medicamentos según lo prescrito y complete el tratamiento completo. No suspenda los medicamentos sin consultar a su veterinario.
Hospitalización y Cuidados Intensivos para Casos Graves
En casos graves de gastroenteritis, especialmente aquellos que requieren hospitalización, su perro recibirá cuidados intensivos y seguimiento para abordar sus síntomas y estabilizar su condición. La hospitalización puede implicar:
- Terapia de fluidos intravenosos: Los perros con deshidratación severa o incapacidad para retener líquidos pueden requerir fluidoterapia intravenosa (IV). Este método garantiza una rehidratación rápida y ayuda a restablecer el equilibrio electrolítico.
- Medicamentos: los perros con síntomas graves pueden recibir medicamentos por vía intravenosa o mediante inyección para controlar los vómitos, reducir la inflamación y aliviar el dolor.
- Apoyo nutricional: si su perro no puede comer o tiene una disfunción gastrointestinal significativa, es posible que necesite apoyo nutricional, como una sonda de alimentación o nutrición parenteral (alimentación intravenosa).
- Monitoreo cercano: los perros en el hospital serán monitoreados de cerca por el equipo veterinario, con evaluaciones periódicas de los signos vitales, el estado de hidratación y la respuesta al tratamiento. Se realizarán ajustes al plan de tratamiento según sea necesario.
La hospitalización proporciona los recursos y la experiencia necesarios para controlar los casos graves de gastroenteritis y mejorar las posibilidades de recuperación del perro.
Atención de seguimiento y apoyo nutricional
Después del tratamiento inicial y la estabilización de la gastroenteritis de su perro, la atención y el apoyo continuos serán cruciales para su bienestar a largo plazo. Esto puede implicar:
- Chequeos veterinarios regulares: programe citas de seguimiento con su veterinario para monitorear el progreso de su perro, evaluar su respuesta al tratamiento y realizar los ajustes necesarios al plan de manejo.
- Manejo nutricional: su veterinario puede recomendar una dieta específica o suplementos nutricionales para apoyar la salud gastrointestinal de su perro. Siga sus recomendaciones con respecto a la alimentación y las modificaciones dietéticas.
- Probióticos y enzimas digestivas: su veterinario puede sugerirle incorporar probióticos y enzimas digestivas en la rutina diaria de su perro para promover un microbioma intestinal saludable y optimizar la digestión.
- Modificaciones ambientales: realice los cambios necesarios en el entorno de su perro para minimizar el estrés y reducir el riesgo de trastornos gastrointestinales. Proporcione un ambiente tranquilo, seguro y predecible para que su perro se desarrolle.
La atención y el apoyo continuos son esenciales para controlar la gastroenteritis crónica y prevenir futuros brotes. La comunicación regular con su veterinario ayudará a garantizar el bienestar continuo de su perro.
7. Prevención de la gastroenteritis en perros
Nutrición y dieta adecuadas
Una dieta equilibrada y adecuada es fundamental para prevenir la gastroenteritis en perros. Considere los siguientes consejos para promover la salud gastrointestinal:
- Elija una dieta de alta calidad: opte por un alimento para perros de alta calidad que satisfaga las necesidades nutricionales específicas de su perro. Busque dietas que sean fácilmente digeribles, formuladas para la salud digestiva y libres de alérgenos potenciales.
- Transiciones graduales en la dieta: cuando haga la transición a una nueva dieta, hágalo gradualmente durante varios días para permitir que el sistema digestivo de su perro se adapte. Los cambios repentinos en la dieta pueden provocar malestar gastrointestinal.
- Evite los restos de la mesa y las posibles toxinas: absténgase de alimentar a su perro con restos de la mesa o alimentos que se sabe que son tóxicos para los perros. Muchos alimentos para humanos pueden causar malestar gastrointestinal o incluso poner en peligro la vida de los perros.
- Alergias y sensibilidades alimentarias: si su perro tiene alergias o sensibilidades alimentarias conocidas, trabaje en estrecha colaboración con su veterinario para identificar y eliminar los ingredientes problemáticos de su dieta.
Medidas de higiene y saneamiento
Mantener prácticas adecuadas de higiene y saneamiento puede ayudar a prevenir infecciones gastrointestinales y reducir el riesgo de gastroenteritis. Considere estas medidas:
- Limpie los tazones de comida y agua: lave los tazones de comida y agua de su perro con regularidad con agua caliente y jabón para eliminar cualquier bacteria o residuo que pueda contribuir al malestar gastrointestinal.
- Manipulación segura de alimentos: al manipular alimentos crudos o preparar las comidas de su perro, siga los protocolos adecuados de seguridad alimentaria para evitar la contaminación cruzada y la propagación de bacterias dañinas.
- Eliminación de desechos: recoja y elimine los excrementos de su perro de manera rápida y responsable. Esto ayuda a prevenir la propagación de parásitos y bacterias que pueden causar infecciones gastrointestinales.
- Ambiente de vida limpio: Mantenga un ambiente de vida limpio para su perro, incluida la limpieza regular de su ropa de cama, juguetes y áreas de estar. Esto ayuda a minimizar la exposición a posibles patógenos.
Vacunas y atención médica preventiva
Mantener a tu perro al día con las vacunas y las medidas sanitarias preventivas es fundamental para prevenir la gastroenteritis causada por agentes infecciosos. Trabaje en estrecha colaboración con su veterinario para desarrollar un plan integral de atención médica preventiva que incluya:
- Vacunas básicas: asegúrese de que su perro reciba todas las vacunas básicas recomendadas, incluidas las que protegen contra el parvovirus, el moquillo y otras enfermedades infecciosas.
- Prevención de parásitos: siga un programa de prevención de parásitos durante todo el año para proteger a su perro de parásitos intestinales como lombrices intestinales, anquilostomas y Giardia. La desparasitación periódica y los medicamentos preventivos son esenciales.
- Chequeos veterinarios regulares: programe visitas de bienestar de rutina con su veterinario para controlar la salud general de su perro, abordar cualquier inquietud con prontitud y recibir la atención preventiva adecuada.
Al implementar una nutrición, prácticas de higiene y medidas sanitarias preventivas adecuadas, puede reducir significativamente el riesgo de gastroenteritis en su perro y promover su bienestar general.
8. Preguntas frecuentes sobre la gastroenteritis en perros
Tratamiento casero para la gastroenteritis
Si bien los casos leves de gastroenteritis a veces se pueden tratar en casa, es fundamental consultar con su veterinario antes de intentar cualquier tratamiento casero. Su veterinario le brindará recomendaciones específicas basadas en la condición y el historial médico de su perro. Las medidas de atención domiciliaria pueden incluir modificaciones dietéticas, fluidoterapia y cuidados de apoyo. Sin embargo, es fundamental vigilar de cerca a su perro y buscar atención veterinaria si su condición empeora o no mejora.
Contagio y potencial zoonótico
Algunas causas de gastroenteritis en perros, como las infecciones bacterianas, pueden ser contagiosas para los humanos. Es importante practicar una buena higiene y saneamiento al manipular los excrementos de su perro o interactuar con ellos durante un episodio de gastroenteritis. Lávese bien las manos después de limpiar los excrementos de su perro y evite el contacto directo con su vómito o diarrea. Si experimenta algún síntoma gastrointestinal después del contacto con su perro, busque atención médica e informe a su proveedor de atención médica sobre la posible exposición.
Pronóstico y perspectivas a largo plazo
El pronóstico para perros con gastroenteritis varía según la causa subyacente, la gravedad de los síntomas y el momento oportuno de la intervención. En muchos casos, con el tratamiento y manejo adecuados, los perros pueden recuperarse completamente de la gastroenteritis. Sin embargo, la gastroenteritis crónica puede requerir atención y seguimiento continuos. Es importante trabajar estrechamente con su veterinario para desarrollar un plan de manejo a largo plazo que optimice la calidad de vida de su perro y minimice el riesgo de futuros brotes.
Preguntas frecuentes

¿Cuándo debo llevar a mi perro al veterinario si tiene vómitos y diarrea?
Lleve a su perro al veterinario de inmediato si presenta vómitos o diarrea repetidos o intensos, si hay sangre en su organismo, si se debilita o si no retiene el agua. Un colapso o una enfermedad grave requieren atención de urgencia.
¿Se puede confundir la gastroenteritis en perros con una obstrucción intestinal?
Sí. Ambos tipos de afecciones pueden presentar vómitos, dolor abdominal y pérdida de apetito. Es posible que el veterinario necesite realizar pruebas de imagen y otras pruebas para diferenciar la gastroenteritis de una obstrucción.
¿La gastroenteritis en perros es contagiosa para otros perros?
Algunas enfermedades infecciosas pueden transmitirse entre perros, mientras que otras no. El riesgo depende de la causa subyacente, así que consulte con su veterinario sobre las precauciones de aislamiento e higiene.
¿Puedo darle a mi perro medicamentos antidiarreicos para humanos?
No administre medicamentos para humanos sin consultar con un veterinario. Algunos medicamentos pueden ser inapropiados o perjudiciales, dependiendo de la causa de los síntomas y del estado de salud de su perro.
¿Qué debo darle de comer a mi perro después de una gastroenteritis?
Su veterinario podría recomendarle comidas pequeñas y frecuentes de una dieta altamente digestible. El alimento adecuado y el momento de la administración dependerán de los síntomas de su perro, su nivel de hidratación y el diagnóstico subyacente.
9. Conclusión
La gastroenteritis es una afección común y a menudo manejable en los perros. Al comprender las causas, reconocer los síntomas, buscar atención veterinaria inmediata e implementar el tratamiento y las medidas preventivas adecuadas, podrá controlar eficazmente la gastroenteritis y mejorar el bienestar general de su perro. Recuerde consultar con su veterinario para obtener orientación y apoyo personalizados durante el proceso de recuperación de su perro. Con el cuidado y la atención adecuados, puedes ayudar a tu amigo peludo a superar la gastroenteritis y disfrutar de una vida sana y feliz.
Referencias
- Introducción a los trastornos digestivos en perros — Manual Veterinario Merck
- Gastroenteritis en perros — Hospitales veterinarios VCA



